Otoño, ¿qué siembro y planto?

En esta época del año se pueden plantar multitud de hortalizas (ajos, cebolla, escarola,…) pero tendrás que tener en cuenta las condiciones climáticas de tu zona (heladas, bajada de temperatura).

El otoño es una estación con un clima muy cambiable, se pueden dar desde días casi veraniegos hasta noches bajo cero. Sin embargo, aunque la gran parte de las hortalizas que se comerán durante el invierno se plantan en verano, todavía hay bastante donde elegir. Eso sí, la variedad que puedas plantar va a depender mucho de la región climática. En la meseta por ejemplo, el clima continental con sus heladas limita mucho las posibilidades respecto a la vertiente mediterránea o las zonas costeras del Cantábrico, que disfrutan de temperaturas mucho más suaves por su cercanía al mar.

Hortalizas variadas otoñales

Para las siembras y plantaciones otoñales será necesario dejar a un lado las especies que necesitan mucho calor para desarrollarse y las que directamente mueren con las bajas temperaturas. Como es normal, la variedad de hortalizas a plantar se irá reduciendo a medida que avanza la estación, pero en todo caso la lista es bastante amplia, como verás más abajo. En todo caso puedes recurrir a las protecciones contra el frío: velos, fundas, túneles, campanas, invernaderos de quita y pon.

AJOS Y CEBOLLAS

Ajos y ajetes (Allium sativum)

Los ajos se suelen sembrar en noviembre, aunque también se puede hacer en octubre. Es un cultivo de ciclo largo que germina tímidamente en invierno, crece y engrosa a lo largo de la primavera, y no se cosecha hasta finales de la primavera o principios del verano, tras haberse secado en tierra. Los ajos tiernos o ajetes son el mismo ajo pero cosechado durante la primavera, cuando todavía está tierno y antes de que engrose el bulbo.

Cebollas y calçots (Allium cepa)

Se pueden plantar en septiembre y octubre para cosecharlos desde finales del invierno. Los calçots se consiguen sembrando bulbos maduros de cebolla ‘Blanca grande tardía de Lérida’.

RAÍCES Y TUBÉRCULOS

Chirivía (Pastinaca sativa)

Esta sabrosa raíz que recuerda una zanahoria pálida puede alargar su temporada de siembra hasta octubre, incluso en la meseta.

Rabanitos (Raphanus sativus)

Aunque es una raíz similar al nabo (que a más tardar se debe plantar en septiembre), su rápido crecimiento permite retrasar alguna tanda hasta octubre.

Tupinambos (Helianthus tuberosus)

En clima mediterráneo se pueden sembrar estos exóticos tubérculos también en los meses de otoño. Tienen un sabor que recuerda a la alcachofa y se emplean sobre todo en cremas y purés de verduras. La especie pertenece al mismo género que el girasol y es nativa de América.


GUISANTES Y HABAS

Guisantes (Pisum sativum) Otra siembra tardía: se puede hacer en otoño y en ciertas zonas incluso en invierno.

Habas (Vicia faba)

Se siembra a la vez que el ajo y tiene un ciclo similar. Al llegar la primavera podrás cosechar esta deliciosa y nutritiva leguminosa.


COLES Y GRELOS

Coles (Brassica oleracea)

En las regiones más frías lo mejor es concentrar las plantaciones de coles en verano para que tengan tiempo de crecer y hacerse fuertes para cuando lleguen las heladas, que luego resistirán bastante bien. En las zonas de clima más suave se pueden seguir sembrando tandas en septiembre e incluso en octubre, para consumirlas a partir de marzo.

Grelos (Brassica rapa var. rapa)

Puedes sembrarlos en octubre para disfrutar de esta delicia gallega en febrero, que es cuando florece y se cosecha tradicionalmente.


HORTALIZAS DE HOJA VERDE

Escarola (Chicorum endivia)

La escarola se planta en septiembre para consumirla en invierno, pero en climas suaves se puede alargar la plantación hasta octubre. Recuerda que en las regiones más frías conviene proteger con manta térmica o microtúnel todas las verduras que se cultivan por su hoja.

Diente de León (Taraxacum officinale)

Hasta octubre se puede sembrar esta vivaz de hojas amargas que se consumen en ensalada al igual que los pétalos de sus flores.

Lechugas (Lactuca sativa)

Lo ideal es plantar varias tandas de lechugas de ciclo invernal en septiembre (como la ‘Trocadero’) para consumirlas entre noviembre y diciembre. Pero incluso en zonas de la meseta se pueden estirar algunas plantaciones hasta octubre, escogiendo variedades resistentes al frío y protegiéndolas bien de las heladas.

Espinacas (Spinacia oleracea)

Durante todo septiembre y octubre puedes sembrar espinacas directamente en la tierra. Ten las semillas envueltas en un trapo húmedo la noche anterior para acelerar su germinación. Utilizar planteles ayudará a que el cultivo vaya más adelantado. Si escalonas las siembras durante estos dos meses tendrás espinacas desde diciembre hasta abril.

Rúcula (Eruca sativa)

Lo ideal es sembrarla en septiembre para consumirla en noviembre y diciembre, pero en octubre se puede poner una tanda más para el final del invierno. Si la siegas sin arrancarla, rebrotará y podrás seguir cosechando.

Borraja (Borago officinalis)

Puedes sembrarla tanto en septiembre como en octubre. Es una planta dura y resistente, de la que se consumen los tallos, hojas y flores.

Huerto urbano en terraza

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